Ensambles
15/01/16
Desde hace un tiempo, mi forma de aprehender el mundo ha sido mediante Facebook, es decir, no sólo en el sentido en el que me la vivo tras el monitor de mi computadora o el display de mi teléfono, sino que en realidad son los datos que se me "guardan mejor" si los filtro por Facebook, como nombres de personas, cumpleaños, apellidos, datos.
Los regresos a clases no habían sido tan emocionantes desde 4o de primaria, cuando en el colegio subimos al segundo piso del edificio, como si en realidad se tratara de ascender, literalmente, en el sentido educativo. Es decir, si había una avance, pero el hecho de que 1o, 2o y 3o estuvieran en el nivel inferior y que los demás grados en el segundo nivel suponía una suerte de ascendencia, y en todos los sentidos, recuerdo que en ese segundo nivel comenzó mi gusto por las mujeres, o bueno, niñas en ese entonces.
Ahora estoy de regreso a clases en el penúltimo trimestre de maestría, lo emocionante fue que no conocía al profesor, aunque a mis compañeros si, pero de igual forma me emociona saber que conviviré más tiempo con otras personas, aunque más allá de convivir, podría decir que me rodearé de ellas. No suelo ser muy social, o al menos así me considero. Aunque en varias ocasiones soy quien abre la conversación. Quizá es una especie de autodefensa, para guiar la plática. Me emociona sentarme en el mismo lugar de siempre, y volver a percibir el atardecer mientras la clase comienza, esos colores tan impresionantes: ensambles de cerúleo, magenta, escarlata, rojo azo, gris payne y otros más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario